¿Por qué mi perro lagrimea? Si has notado que tu perro tiene los ojos constantemente húmedos o que las lágrimas le caen por la cara, es normal que te preguntes cuál puede ser la causa. El lagrimeo en perros, conocido como epífora, es bastante frecuente y puede deberse a una irritación leve, aunque también puede estar relacionado con diferentes problemas oculares.
Las lágrimas ayudan a mantener y proteger la superficie del ojo. Normalmente, el exceso de lágrima se elimina a través de los conductos nasolagrimales. Cuando se produce demasiada lágrima o el drenaje no funciona correctamente, aparece un lagrimeo excesivo en perros.
Existen diferentes causas que pueden explicar por qué un perro tiene los ojos llorosos. Algunas son leves, mientras que otras requieren una revisión veterinaria.
1. Irritación ocular
El polvo, pequeñas partículas, cuerpos extraños, el pelo alrededor de los ojos o determinados productos pueden irritar la superficie ocular y provocar un aumento de la producción de lágrimas.
En estos casos, el lagrimeo es una respuesta natural del ojo para intentar eliminar aquello que está causando la irritación.
2. Conjuntivitis
La conjuntivitis en perros puede provocar lagrimeo, enrojecimiento, molestias y secreción ocular. Dependiendo de la causa, la secreción puede ser transparente, mucosa o más espesa.
La conjuntivitis puede tener diferentes orígenes, por lo que es importante determinar qué está provocándola antes de establecer un tratamiento.
3. Problemas en los párpados o las pestañas
Algunos perros presentan pestañas que crecen hacia el interior o alteraciones en la posición de los párpados. Esto puede hacer que el pelo o las pestañas rocen continuamente la superficie del ojo y provoquen irritación y lagrimeo.
Una de estas alteraciones es el entropión, en el que el párpado se vuelve hacia dentro y puede causar molestias o lesiones en la córnea.
4. Obstrucción de los conductos lagrimales
Las lágrimas se drenan desde el ojo hacia la nariz mediante los conductos nasolagrimales. Si estos conductos están obstruidos o su funcionamiento está alterado, las lágrimas pueden desbordarse y caer por la cara.
Algunos perros también presentan una predisposición anatómica a tener un drenaje lagrimal menos eficaz, especialmente determinadas razas con hocicos cortos y ojos prominentes.
5. Úlceras o lesiones en la córnea
Las úlceras corneales en perros pueden provocar un aumento del lagrimeo como respuesta al dolor y a la irritación.
Si además de lagrimear tu perro entrecierra el ojo, lo mantiene cerrado, se lo frota o parece tener dolor, es importante que sea valorado por un veterinario.
6. Alergias
Las alergias y determinados irritantes ambientales también pueden producir inflamación ocular y lagrimeo. En estos casos, pueden aparecer otros signos como picor, enrojecimiento o molestias en ambos ojos.
7. Glaucoma y otras enfermedades oculares
Algunas enfermedades oculares también pueden provocar lagrimeo. El glaucoma en perros, por ejemplo, puede producir dolor y cambios en el aspecto del ojo y requiere atención veterinaria.
Por este motivo, ante un lagrimeo acompañado de dolor, enrojecimiento o cambios visibles en el ojo, es recomendable acudir al veterinario.
¿Por qué mi perro tiene manchas marrones debajo de los ojos?
Si tu perro tiene el pelo claro, es posible que hayas observado que la zona situada debajo de los ojos adquiere una tonalidad rojiza o marrón.
Estas manchas de lágrimas en perros pueden aparecer cuando el pelo permanece húmedo de forma continuada. Los pigmentos presentes en las lágrimas, entre ellos las porfirinas, pueden contribuir a esta coloración.
Además, la humedad constante puede favorecer la irritación de la piel y, en algunos casos, problemas secundarios en la zona.
Por eso, aunque las manchas puedan parecer únicamente un problema estético, es importante averiguar por qué tu perro lagrimea antes de limitarse a limpiar la zona.
¿Cuándo llevar a mi perro al veterinario por lagrimeo?
Un lagrimeo ocasional puede no ser motivo de preocupación. Sin embargo, es recomendable consultar con un veterinario si:
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El lagrimeo es constante o ha aumentado de repente.
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El ojo está rojo o inflamado.
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Tu perro mantiene el ojo entrecerrado o cerrado.
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Se frota la cara o intenta rascarse el ojo.
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Aparece secreción amarilla, verdosa o abundante.
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Hay inflamación alrededor del ojo.
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Observas cambios en el aspecto de la córnea o del propio ojo.
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El lagrimeo afecta únicamente a un ojo y no desaparece.
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Tu perro muestra signos de dolor o molestias.
Estos síntomas pueden estar relacionados con diferentes enfermedades oculares en perros, por lo que una revisión permitirá determinar la causa y establecer el tratamiento adecuado.
¿Cómo se diagnostica el lagrimeo en perros?
Para saber por qué un perro lagrimea no basta con observar las lágrimas. El veterinario debe examinar el ojo y valorar la superficie ocular, los párpados y el sistema de drenaje lagrimal.
Dependiendo de los síntomas y de los resultados de la exploración, pueden realizarse diferentes pruebas.
Test de Schirmer
El test de Schirmer permite medir la producción de lágrimas y comprobar si existe una alteración en la cantidad de lágrima producida.
Tinción con fluoresceína
La fluoresceína permite detectar lesiones o úlceras en la córnea y puede aportar información sobre el funcionamiento del drenaje lagrimal.
Medición de la presión intraocular
La medición de la presión intraocular puede ser necesaria para descartar problemas como el glaucoma.
Valoración de los conductos lagrimales
El veterinario puede valorar los conductos nasolagrimales para comprobar si existe una alteración u obstrucción que dificulte el drenaje de las lágrimas.
El tratamiento dependerá de la causa del lagrimeo. Puede ser suficiente con tratar una irritación o una conjuntivitis, mientras que determinadas alteraciones de los párpados o del sistema lagrimal pueden requerir procedimientos específicos.
¿Qué hacer si mi perro lagrimea mucho?
Si tu perro tiene los ojos llorosos de forma puntual y no presenta ningún otro síntoma, puedes observar su evolución. Sin embargo, si el lagrimeo es persistente, aparece de forma repentina o se acompaña de dolor, secreción, enrojecimiento o cambios en el ojo, no es recomendable tratarlo por tu cuenta.
Utilizar colirios o medicamentos sin conocer la causa puede no solucionar el problema y, en determinados casos, incluso resultar perjudicial.
Una revisión veterinaria permitirá determinar por qué tu perro lagrimea y si necesita algún tratamiento.
Oftalmología veterinaria en Clínica Veterinaria Taoro
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Si has notado que tu perro lagrimea más de lo habitual, presenta secreciones, enrojecimiento o molestias oculares, consúltanos para valorar su caso y encontrar la causa del problema.
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